María Helena
Encontré una colina que no tiene escaleras,
una muy verde, rodeada por la briza fresca de los sentimientos humanos.
Allí construí una cabaña algo chueca, algo rota, y le di por nombre corazón.
Tardé unos instantes en esconderla, camuflé su entrada con sonrisas fingidas
Pasaba las tardes en ella, respirando letras, nadando en sonidos,
entregado a la embriaguez letárgica de mi imaginación,
y pensé, que todo estaría bien, mientras no dejara entrar a nadie…
los días pasaron y la cabaña se tornó algo gris,
la briza tomó forma de tempestades, sentí entonces el abrazo de la soledad,
abrazo que me hizo sentir a gusto.
Sin darme cuenta los años pasaron,
me acostumbré a la oscuridad de mi cabaña
la oscuridad del corazón…
pronto la cordura abandonó la alcoba principal
arrancó el cerrojo y dejo la puerta abierta.
una muy verde, rodeada por la briza fresca de los sentimientos humanos.
Allí construí una cabaña algo chueca, algo rota, y le di por nombre corazón.
Tardé unos instantes en esconderla, camuflé su entrada con sonrisas fingidas
Pasaba las tardes en ella, respirando letras, nadando en sonidos,
entregado a la embriaguez letárgica de mi imaginación,
y pensé, que todo estaría bien, mientras no dejara entrar a nadie…
los días pasaron y la cabaña se tornó algo gris,
la briza tomó forma de tempestades, sentí entonces el abrazo de la soledad,
abrazo que me hizo sentir a gusto.
Sin darme cuenta los años pasaron,
me acostumbré a la oscuridad de mi cabaña
la oscuridad del corazón…
pronto la cordura abandonó la alcoba principal
arrancó el cerrojo y dejo la puerta abierta.
Ya nada podía sacarme de allí,
los seres humanos se tornaron monótonos y absurdos,
incluyéndome, todo se apagó. (4 de diciembre 2011)
los seres humanos se tornaron monótonos y absurdos,
incluyéndome, todo se apagó. (4 de diciembre 2011)
Luego, apareciste en mi vida, o siendo más preciso yo en la tuya,
me cautivó tu mirada, porque sentí que ocultaba algo importante,
y pude apreciar tu sonrisa.
me cautivó tu mirada, porque sentí que ocultaba algo importante,
y pude apreciar tu sonrisa.
Siempre tuve claro aquello que no quería en mi vida,
pero nunca pude describir con exactitud aquello que anhelaba,
fue entonces que hallé la hermosura de la sencillez.
pero nunca pude describir con exactitud aquello que anhelaba,
fue entonces que hallé la hermosura de la sencillez.
Eres quien con tan poco esfuerzo produce tantas emociones en mí,
le pedí de rodillas a la cordura, que volviera a mi vida,
porque aquella cabaña se asemejaba a un jardín de niños.
le pedí de rodillas a la cordura, que volviera a mi vida,
porque aquella cabaña se asemejaba a un jardín de niños.
La emoción saltaba con fuerza,
la expectativa estaba aferrada al marco de la ventana,
la ilusión rayaba las paredes con mensajes de alegría,
la chimenea a tope de humo, pues los suspiros no se hicieron esperar.
la expectativa estaba aferrada al marco de la ventana,
la ilusión rayaba las paredes con mensajes de alegría,
la chimenea a tope de humo, pues los suspiros no se hicieron esperar.
A diario el nombre Senide estaba en boca de todos,
era el café de las mañanas, el oxigeno de aquella colina.
era el café de las mañanas, el oxigeno de aquella colina.
Teñías mis días con ese hermoso pero inusual rojo carmesí,
la carita exagerada que hacía la c y los dos puntos, fueron el motivo de muchas de mis sonrisas C:
hasta cuando cortaste el hilo conductor…
a pesar de no conocerte muy bien, tu ausencia duele un poco…
la carita exagerada que hacía la c y los dos puntos, fueron el motivo de muchas de mis sonrisas C:
hasta cuando cortaste el hilo conductor…
a pesar de no conocerte muy bien, tu ausencia duele un poco…
Sentí que, sin importar la situación, debía pagarte de algún modo,
por darle color a mis días inciertos, por hacerme sentir humano.
por darle color a mis días inciertos, por hacerme sentir humano.
No quería que aquel sentimiento se difuminara con el tiempo,
así que tomé algo de barro y algunos colores,
y mi corazón tomo otra forma, una mas acorde a su contenido.
así que tomé algo de barro y algunos colores,
y mi corazón tomo otra forma, una mas acorde a su contenido.
Pensé en poner un gato en el tejado,
pero eso implicaría una dependencia que a ninguno de los dos nos convenía,
fue así, que pensé, mi deuda quedaría saldada.
pero eso implicaría una dependencia que a ninguno de los dos nos convenía,
fue así, que pensé, mi deuda quedaría saldada.
Tus labios pronunciaron la palabra muerte,
mi alma entró en pánico, desesperado pasé uno o dos días algo inestable,
supe que algo extraño pasaba,
aquello que me produces es más fuerte de lo que pensé.
Y ahora, interpretando tu lejanía, mi alma entró en pánico, desesperado pasé uno o dos días algo inestable,
supe que algo extraño pasaba,
aquello que me produces es más fuerte de lo que pensé.
siento que es algo hermoso, según la conclusión del amor de María Helena.
“solo son románticos los amores incompletos”
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